- La iniciativa, financiada por el programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, con el apoyo de Sernageomin y Senapred, desarrollará una exposición inmersiva e interactiva que combinará ciencia y patrimonio territorial para fortalecer la comprensión de los terremotos y promover una cultura de prevención en la comunidad.
Con un Auditorio Hugo Campos que reunió a un numeroso público y la participación de asistentes provenientes de distintas ciudades del país, la Universidad Austral de Chile (UACh) presentó oficialmente el proyecto “Ciencia y Territorio en Movimiento: Gran Terremoto de Valdivia 1960”, iniciativa financiada por el programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (MinCiencia) y que culminará con una exposición interactiva e inmersiva sobre terremotos, tsunamis y memoria territorial en el Museo de Exploración R.A Philippi.
La ceremonia reunió a representantes del MinCiencia y del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), además de estudiantes, cuerpo académico, profesionales y público general interesado en conocer los alcances de una iniciativa que busca acercar el conocimiento científico a la ciudadanía mediante experiencias participativas.
El Seremi de Ciencia en Los Ríos, Dr. Mauricio Barría, destacó el aporte de este proyecto a la comunidad local. “Desde el Ministerio de Ciencia, uno de nuestros principales compromisos es colaborar en la difusión y divulgación del conocimiento que se genera en los laboratorios y las aulas, para ponerlo a disposición de toda la ciudadanía. A través de nuestro fondo concursable ‘Ciencia Pública’, estamos financiando iniciativas como ésta, porque entendemos que democratizar la ciencia y la tecnología es el camino para construir comunidades mejor preparadas. Queremos que los habitantes de Los Ríos aprendan interactuando y jugando, pero sobre todo, que cuenten con evidencia científica clave para habitar su territorio de manera consciente y segura. La historia nos ha demostrado que este territorio ha vivido sismos y tsunamis, así como otros eventos naturales, y por ello es fundamental estar siempre preparados”, comentó.
Por su parte, el director regional de Sernageomin, Carlos Johnson, destacó que la conmemoración del terremoto de 1960 representa una oportunidad para fortalecer la educación y la prevención frente a futuras amenazas naturales.
“Quisiera invitarlos a mirar este encuentro desde una perspectiva distinta: como una oportunidad para aprender, encontrarnos y proyectar un futuro más consciente para nuestra comunidad. Quienes vivimos en esta región hemos aprendido que la naturaleza no solo nos desafía, sino que también nos enseña. Por eso cada vez que un niño o una niña entiende qué es un tsunami o un terremoto; cada vez que un estudiante participa de un simulacro o una familia conversa cómo actuar en una emergencia, estamos construyendo una cultura de prevención y mitigación de desastres”, señaló.
Posteriormente, el director de la Escuela de Geología de la Facultad de Ciencias de la UACh y director general del proyecto, Dr. Pablo Sánchez, explicó al público que la iniciativa surge a partir del trabajo colaborativo desarrollado durante la conmemoración de los 65 años del terremoto de Valdivia junto al equipo de Vinculación con el Medio de la Facultad de Ciencias y la Facultad de Filosofía y Humanidades.
“Este proyecto surge a partir del trabajo colaborativo que impulsamos el año pasado. A partir de esa experiencia comenzamos a preguntarnos por esta deuda histórica que tiene la ciudad: cómo es posible que un evento con reconocimiento mundial aún no cuente con un espacio museográfico dedicado a su memoria y aprendizaje.”
El académico explicó que la futura muestra estará conformada por cinco módulos que abordarán distintas dimensiones de los desastres socionaturales, integrando conocimientos provenientes de la geología, la ingeniería, las ciencias sociales y la educación.
Uno de los espacios estará dedicado al ciclo sísmico y la memoria geológica del territorio. La exposición también incorporará módulos sobre tsunamis y planificación territorial, con experiencias inmersivas y recursos interactivos, entre ellos una caja de arena que permitirá comprender cómo distintas características del paisaje modifican el comportamiento de las olas. El director de la Escuela de Geología destacó que uno de los principales objetivos del proyecto es que la ciudadanía pueda tomar decisiones informadas frente a amenazas naturales.
“Tomar decisiones basadas en evidencia científica es lo importante. Queremos que terremotos, tsunamis o deslizamientos no necesariamente se transformen en desastres, y eso comienza con el conocimiento. Queremos que las personas disfruten viendo, tocando y aprendiendo; la importancia está en conocer el territorio y saber cómo lo habitamos”.
La memoria también forma parte del territorio
La propuesta museográfica incorpora una dimensión patrimonial y social presentada por Carolina Maturana, diseñadora museográfica y educativa del proyecto, quien destacó el trabajo realizado junto a la Dirección Museológica de la UACh y la recopilación de archivos históricos y testimonios de personas que vivieron el terremoto de 1960.
Durante su intervención explicó que el relato de la exposición busca ir más allá de la destrucción material para rescatar las experiencias de resiliencia, identidad y aprendizaje construidas por las comunidades. “Cuando hablamos de catástrofes no solo hablamos de destrucción o trauma, sino también de los aprendizajes que se transforman en un legado colectivo y que contribuyen a mantener una relación más consciente con el territorio que habitamos.”
La futura exposición busca precisamente aportar a esa transformación cultural mediante experiencias inmersivas e interactivas que permitan comprender los procesos geológicos, el funcionamiento de los terremotos y tsunamis, y la importancia de conocer el territorio para enfrentar de mejor manera futuras emergencias. Además, su diseño modular permitirá proyectar futuras itinerancias hacia establecimientos educacionales y otras instituciones.
Un diálogo abierto con la comunidad
La jornada concluyó con un espacio de conversación donde asistentes provenientes de distintas regiones del país plantearon preguntas sobre las ondas sísmicas, la influencia del paisaje y la geografía en los terremotos, el descenso del terreno tras un gran sismo, la posibilidad de llevar la muestra a colegios y la utilidad de estas experiencias para comprender fenómenos naturales ocurridos en otras partes del mundo.
Al responder las consultas del público, el Dr. Pablo Sánchez destacó el rol de la divulgación científica para fortalecer la preparación de la ciudadanía. “Tomar buenas decisiones es conocer. Tenemos que avanzar en traducir ese conocimiento y democratizarlo mediante iniciativas de Ciencia Pública. Sabemos que la muestra tiene un inicio y un fin, pero la estamos diseñando para que sea modular y pueda trasladarse. Queremos generar alianzas que permitan llevar esta experiencia a establecimientos educacionales y otros espacios donde siga promoviendo el aprendizaje”.
Como cierre de la actividad, las y los asistentes pudieron conocer y experimentar uno de los módulos interactivos que formará parte de la exposición: una caja de arena interactiva que permite modelar distintos relieves costeros y observar en tiempo real cómo cambia el comportamiento de un tsunami según la forma del territorio. Mediante un sistema de sensores y proyección, el dispositivo invita a los visitantes a modificar el paisaje con sus propias manos para comprender, de manera lúdica e inmersiva, cómo la geografía influye en la propagación de las olas y por qué la planificación territorial resulta fundamental para reducir el riesgo de desastres.
Para el equipo la importancia de esta actividad radica en conocer las percepciones del público y poner en valor experiencias didácticas como esta que formarán parte de la exposición a inaugurarse en agosto.
Cabe destacar que el proyecto “Ciencia y Territorio en Movimiento: Gran Terremoto de Valdivia 1960”, financiado por el programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, cuenta además con el apoyo de Sernageomin y Senapred.
Fotografías gentileza: Claudio Jímenez






